La Gripe Aviar: una amenaza no sólo para la salud pública sino también para su empresa.
Por R. Martín Closa, Arq., CBRP.(*)
En estos últimos meses se ha escrito mucho sobre la gripe aviar (aviaria) y la posible futura pandemia global de la misma. De alguna forma todos sabemos algo de los diversos tipos de influenza humana y animal, del –famoso- H5N1 y las diversas maneras mediante las cuales puede llegar a mutar y hacerse transmisible entre humanos, la imposibilidad de producir Tamiflu ® / Osetalmivir ® para todo el mundo, etc, etc.
Lo que hoy propongo es un breve análisis de los posibles efectos de una pandemia, no desde el punto de vista de la salud pública sino del quehacer económico de una comunidad. Por favor no se olvide que la gran mayoría de nosotros, si no todos, vivimos de lo que cobramos en nuestros trabajos, y éstos dependen en gran medida de una economía saludable. Una sociedad agobiada por una enfermedad necesariamente produce una economía enferma, y en una economía enferma las empresas quiebran y la gente se queda sin trabajo y sin su medio de vida.
No hay que engañarse, de existir una pandemia –o mejor dicho, cuando se desate una pandemia- la misma tendrá profundas consecuencias en la salud pública. Se acepta que la pandemia de gripe de 1918 provocó alrededor de 50.000.000 de muertes; como para comparar esto es más que los muertos debidos a acciones bélicas durante toda la primera guerra mundial (1914-1918) y aproximadamente una vez y media la población total de Argentina… Sin embargo a estos números hay que tomarlos con cautela, pues en ellos no están consideradas las muertes ocurridas en China e India, nada menos… Cálculos más pesimistas hablan de aproximadamente 100.000.000 (si, cien millones) de muertos por gripe en ese entonces.
Ahora bien, ¿qué posibilidad hay de que hoy en día se produzca ese tipo de situación con tantos millones de muertos? Posibilidad: total. Eso es indiscutible, simplemente puede pasar; lo que nos debe preocupar –o mejor dicho ocupar- es qué probabilidades hay que suframos hoy una pandemia de tales características y con un resultado tan terrible.
Seguramente usted ha oído dos versiones al respecto: Una que dice que debido al aumento del uso del avión como medio de transporte, y principalmente al cambio en los hábitos de la población –mayor número de viajeros, viajes más frecuentes, viajes de larga distancia- la fase de expansión de la pandemia una vez declarara será explosiva e imposible de detener, y que al mundo le llevaría unos tres años producir suficiente cantidad de medicinas específicas para tratar al 20% de la población… En síntesis que se esperan unas 200.000.000 de muertes.
La otra versión dice que hoy en día con los adelantos que gozamos en las ciencias médicas, la epidemia será más fácilmente controlable que la recordada pandemia del ´18, pues ésta se desarrolló entre otras cosas porque había mucha gente acantonada en unidades militares viviendo en condiciones propicias para el contagio.
¿Quién tiene razón? Quizás lo más probable es que, como ocurre casi siempre en estos casos, ninguno tenga la razón completamente.
¿Cuál es mi opinión al respecto? Que los dos tienen razón. Pienso que el virus finalmente va a mutar en un patógeno transmisible entre humanos, que los medios de transporte van a facilitar que el mismo se distribuya por todo el mundo, y que vamos a ver varios focos de aparición casi simultánea. Pero también creo que los profesionales de la medicina cuentan con toda una batería de conocimientos y “armas” para tratar a los pacientes. Y finalmente, y por sobre todo, creo que hoy conocemos un poco más a qué nos enfrentamos y por lo tanto podemos prevenir y quizás evitar que una epidemia se convierta en pandemia.
A esta altura se estará preguntando cuándo voy a hablar de los riesgos para su empresa… pues ahora.
Las empresas –en rigor todas las organizaciones humanas- son “seres vivos” que se nutren del accionar de nosotros, los humanos. Y como tal necesitan de nosotros para que trabajemos, compramos, vendamos, estudiemos, etc. Por lo tanto, lo que cabe preguntarse es qué ocurriría en su organización si un 40% de sus empleados no se presentara a trabajar, no por un día sino por varios meses… ¿podría cumplir con su misión? Lo más probable es que no, sin importar si ésta es ganar dinero o atender enfermos.
Unos párrafos atrás dije que hay que ocuparnos en vez de preocuparnos. Ya se… frase hecha si las hay… es cierto, pero no por ello deja de ser valedera.
¿Cómo deberíamos ocuparnos hoy de una posible pandemia? Desarrollando, implementando, evaluando y manteniendo un Plan de Continuidad. Todos deberíamos tener un buen plan de continuidad, en definitiva la probable pandemia de gripe aviar no es más que uno de los escenarios posibles. Es nuestra responsabilidad cumplir con nuestra misión, se lo debemos a nuestros empleadores, a quienes están a nuestro cuidado, y también a nuestras familias y nosotros mismos.
Los elementos de un plan de continuidad fueron analizados en otra entrega, me voy abstener de aburrir al lector repitiendo lo dicho, en cambio voy a presentar algunas consideraciones y proponer algunas de las medidas recomendadas específicamente para un escenario de enfermedad mortal o incapacitante transmisible entre humanos.
Con posterioridad a los atentados al World Trade Center el 11 de Setiembre de 2001 fueron muchas las empresas que sufrieron pérdidas catastróficas simplemente debido a que sus empleados no se presentaron a trabajar porque tuvieron miedo de estar en un rascacielos; estas empresas simplemente no pudieron funcionar en esos días, y algunas de ellas eventualmente dejaron de hacerlo definitivamente.
Durante la epidemia de SARS de 2003 que afectó por unos meses a varios países, entre ellos especialmente a China y Canadá, se calcula que la economía canadiense perdió cerca de CAN 1.500 millones (USD 1.300 millones), principalmente en las industrias del turismo y la hospitalidad –transporte, hotelería, alimentación- y del entretenimiento. Además la epidemia significó para el sistema de salud gastos por otros CAN 945 millones (USD 826 millones).
Si su actividad está vinculada a estas industrias prepárese, no va a ser nada fácil.
Ante una epidemia de una enfermedad tan contagiosa –y mortal- como se espera que sea la gripe aviar, las recomendaciones actuales son:
-Diseñar y poner en práctica un plan de continuidad o como mínimo un plan de contingencia, que incluya:
-Desalentar o suspender todo tipo de concentraciones como espectáculos –cine, teatro, shows en vivo-, como así también actividades educativas o culturales –las escuelas, colegios y universidades probablemente deban cancelar sus actividades-.
-Evitar el transporte público y los bares, cafés y restaurants.
-En la medida de lo posible evitar la concurrencia de los empleados a sus lugares de trabajo, favorecer el “teletrabajo” desde sus domicilios a través de Internet, telefonía, etc. Si esto no fuera posible por ser personal crítico, distanciar los puestos de trabajo 2 metros como mínimo, evitar las reuniones formales –en la sala de reuniones- o informales –máquina de café-, y usar máscaras/barbijos N95 o superior en todo momento.
-Modificar las normas y procedimientos para permitir, o incluso alentar, la ausencia por enfermedad, cualquiera sea. Todo el personal debería estar inmunizado (vacunado) contra la gripe común.
-Reducir lo más posible el contacto personal, esto incluye a las relaciones con los clientes y proveedores; favorecer los negocios on-line o por vía telefónica, venta por catálogo, el uso de ATMs (cajeros automáticos), etc.
-Obviamente ante cualquier síntoma de la enfermedad se deberá dar aviso a la autoridad sanitaria correspondiente, y restringir el contacto con quienes hayan estado con la persona afectada hasta tanto se determine que no existe peligro de contagio.
Conclusiones.
La tan temida pandemia –de gripe aviar u otra enfermedad- puede producirse en el corto plazo o no; sin embargo este es sólo uno de los múltiples escenarios posibles, la primer recomendación es que tenga pensado “…que hacer si…”.
¿Qué debería estar haciendo hoy su organización? (para un escenario de pandemia)
-Si su organización pertenece a una de las industrias que pueden verse fuertemente afectadas (turismo, hospitalidad, entretenimiento, y transporte) tendría que estar diseñando ya mismo un plan de continuidad acorde. No deseche la idea de re-definir su negocio: si es un restaurant quizás deba reforzar o implementar un servicio de delivery lo suficientemente importante como para que constituya su core business mientras dure la contingencia. Tenga cláusulas de escape en sus contratos. Deje abiertos caminos para desinvertir. Contrate servicios flexibles y con contratos rescindibles.
-En la medida que el tipo de actividad lo permita diseñe y ponga a prueba un sistema de teletrabajo y comercio on-line o telemarketing, pero vaya haciéndolo ya… recuerde que si se llega a producir la pandemia todos van a estar tratando de hacer lo mismo y van a competir por los pocos servicios de voz y datos disponibles. Haga el esfuerzo de estar preparado y adelántese a la competencia, tenga en cuenta que “el que pega primero pega dos veces”. Preste especial atención al tema de seguridad informática en los servicios que implemente, más si son nuevos para su organización y no cuenta con experiencia.
-Estudie cómo, llegado el caso, cambiar el contacto personal físico de por ejemplo viajantes, a un contacto personal no físico como video-conferencias, webinars, etc.
-Planifique por adelantado cómo va a hacer para que aquellas personas que concurran a la organización estén alejados unos de otros.
Algunas ideas: -Hágase a la idea de favorecer el ausentismo.
-Prevea convocar solamente al personal indispensable.
-Tenga previsto contratar personal si el suyo se enferma.
-Aísle las áreas para personal de los clientes y proveedores.
-Retire las máquinas de café y demás puntos de reunión.
-Extreme las medidas de limpieza y sanidad.
-Tenga máscaras o barbijos N95 o superior para todos, 2 al día como mínimo, y que se usen.
-Divida al personal en varios turnos, cuanta menos gente haya al mismo tiempo mejor.
-Provea información valiosa a los stakeholders –accionistas, directivos, empleados, clientes, proveedores, y comunidad en general- acerca del estado de situación y las acciones emprendidas por las autoridades y la organización para salvaguardar la vida y salud de las personas… y el patrimonio y/o capacidad operativa de la organización. Ellos necesitan tener la seguridad que se está haciendo lo posible para cuidar su salud, su medio de vida y/o sus inversiones.
-Provea ayuda psicológica profesional a los miembros del personal que lo necesiten. Lo que es bueno para las personas es bueno para la organización… Su organización va a necesitar que tanto usted como todo su personal se dediquen a trabajar a todo su potencial.
No es para desesperarse, por ahora no es más que una probabilidad… pero justamente por eso es este el momento de actuar… cuando lo podemos hacer tranquilos y con tiempo. Hay que pensar y planificar, hay mucho en juego.
(*) rmclosa@fibertel.com.ar